-¡No te vayas __,por favor!-gritaba Niall con los ojos llenos de lágrimas.
-¿Por qué debería hacerte caso? Tú has conseguido que me vaya,no hay vuelta atrás.
Nunca pensé que iba a llegar este momento. Confié en él,y parece ser que no me ha servido para nada.
-¿De verdad vas a hacerlo,estás segura?
-Sí,estoy segura. Creo que voy a hacer lo correcto...y si me arrepiento,asumiré las consecuencias.
-Como veas,pero una última cosa antes de que te vayas.-se le veía mal,pero su imagen no iba a hacer que cambiara de idea.
-Dime.
-Prométeme que esté no será nuestro último beso.
En ese momento noté sus labios sobre los míos. Una lágrima empezó a caer,pero la quité antes de que cayese. No reaccioné,simplemente me dejé llevar como una tonta,otra vez más. Nunca me olvidaré de él,y por mucho que lo intenté,seguiré enamorada hasta el último día que mi corazón deje de latir. En ese instante noté como Niall se separó de mi,con la cara empapada de lágrimas. No le miré,me giré y seguí mi camino. Iba avanzando como podía,intentado ser fuerte,aunque sin él sería muy difícil. Noté a alguien detrás mío. ¿Sería Niall o solo serían imaginaciones mías?
-__,eres la causalidad más bonita que ha llegado en mi vida.
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24 de agosto.
-__ despierta,son las 11:00 de la mañana.
-Ahora me despierto mamá,5 minutos más.-gruñí mientras me ponía la sábana en la cabeza.
-Date prisa,o se te quedará el desayuno frío.
Cómo odiaba que me despertaran cuando estaba de vacaciones.
-Que sí mamá,te he dicho que ahora voy,¿qué no entiendes?
-No me hables así,¿cuántas veces te lo tengo que decir?
-Vaaaaaaaaaale,tranquila ¿eh?-me destapé y tiré la sábana con mala gana.
Necesito irme de esta casa ya. No aguanto ni un minuto más. Solo escucho gritos,quejas contra mi...¿tanto odio me tienen? ¿Qué habré hecho yo para merecerme esto?
Bajé a la cocina y desayuné,tenía que llenar mi estómago,cada vez hacía más ruido. Cuando terminé lavé los platos y los sequé. Subí de nuevo a mi habitación y cerré mi puerta. Puse el reproductor de música a todo volumen,quería desconectar de esta mierda y ser feliz aunque fuesen minutos,solo eso. Me tumbé en la cama y me quedé mirando fijamente al techo. Tuve la mirada perdida durante unos minutos,hasta que oí que alguien habría la puerta. Genial,era mi madre. ¿Qué querría ahora?
-Baja el volumen __,está muy alto y tu padre y yo estamos viendo la tele.
-Pues cerrar vuestra puerta,no creo que sea tan complicado.
-¡Cómo no la bajes tendré que hacerlo yo!
-Ya te he dicho que cerréis vuestra puerta y a mi dejarme en paz.
-¡Estás castigada,que lo sepas!
-Sí,sí...-dije bufando. Otro día más que me ''castigaba''.
Tenía claro que iba a salir,necesitaba desconectar de una forma u otra. Abrí el armario.Me quedé pensando en que ponerme,vamos,el royo de todos los días.
-Decidido-dije-me pondré esta camiseta...tititi...estos vaqueros y mis vans rosas fosforitas.
Cogí la ropa y me dirigí al baño.Tengo una pequeña manía,y es que yo no me puedo vestir si no es en el baño. Podéis llamarme rara,pero es lo que hay. Salí vestida,me eché un poco de rimel y maquillaje,lo básico. La verdad es que yo no era muy repipi,me gustaba más ir a lo ''marimacho'' según mi madre. Pero como que me daba igual lo que dijera.
Busqué mi móvil por mi habitación. Lo metí en mi bolso y salí de aquella casa. Me dirigí a mi rincón,por así llamarlo. Si querías buscarme,allí me ibas a encontrar. No soy una chica con muchos amigos,pero los que tengo son verdaderos,y prefiero contar los amigos con los dedos de la mano que tener muchos y que no pueda contar con ninguno.Me senté en el árbol de siempre,cogí un cigarro y lo encendí. Eso era una de las pocas cosas que de verdad me relajaba,aunque quería dejarlo pero en el estado de nervios que estaba no podía. Cerré los ojos y me imaginé una vida perfecta.
-Hey __,¿estás despierta?
-¡Joder! Que susto me habéis metido.
-Oh,pobre __ que se nos asusta-rieron.
-Anda callaos-reí con ellos-¿qué hacéis por aquí?
-Nada,nos aburríamos y decidimos pasarnos por aquí.
-Que bien me conocéis.-sonreí y le di otra calada al cigarro.
-¿No se supone que estabas intentado dejar de fumar?-preguntó Sarah.
-Sí,bueno...Eso es lo que intento hacer pero estando en esa casa no puedo.
-Tía,¿tan mal te llevas con tus padres?
-Si solo fuese mal...No les aguanto,en serio.-miré hacia otro lado,las lágrimas brotaban por mis ojos.
-Ya sabes que cuando quieras tienes mi casa.
-Gracias chicos,de verdad. Ahora me gustaría estar sola,si eso luego os pego un toque y me decís donde estáis.
-Vale __,hasta luego.-me dijeron alejándose.
Lancé el cigarro a una esquina y me levante de golpe. Comencé a andar sin rumbo,que el tiempo me llevará a donde quisiese. Miré por si tenía alguna llamada o algún mensaje en el móvil. Nada. A si que lo guardé y seguí hacia delante. Pasaron 10 minutos y decidí sentarme en un banco en frente del London Eye. Esa noria cada día me sorprendía más,era enorme. Me quedé mirando fijamente a una de las cabinas. De repente vi como alguien se sentaba en el mismo banco que yo. Odiaba eso. Con todos los bancos que hay en Londres,¿por qué se tienen que sentar en el mio?
-Hola.-me dijo una voz desconocida.
No respondí,no me gustaba hablar con desconocidos.
-¿Hola?-dijo otra vez la voz misteriosa.
-¿Qué quieres?-dije mosqueada.
-Eh,tranquila.Solo estaba siendo amable con una chica,nada más.
-Pues creo que te has confundido de persona,porque yo hoy no estoy de humor,ya lo siento.
-Vaya...Pero aunque sea puedes darme una oportunidad,¿no?
-Mmm..puede,ahora mismo no tengo otra cosa mejor que hacer.
Esto se estaba poniendo interesante,y era verdad,no tenía otra cosa mejor que hacer.
-Antes que nada...¿Cómo te llamas?
-__.
-Encantado,yo soy Niall.
-Lo mismo.-dije algo borde.
Tenía curiosidad por ver quien era. Me giré y le vi. Me quedé en shock...
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